Generalmente este tipo de servidores están dirigidos a empresas o corporaciones que necesitan implementar, controlar, y administrar completamente la plataforma, inclusive los servidores dedicados virtuales cuentan con sofisticados sistemas redundantes y el servidor no es compartido por ningún cliente mas que por el propietario.

Hay varios factores que determinan la necesidad o no de contratar un servidor dedicado. Estos sistemas se caracterizan por soportar una gran carga de trabajo, transferencia de datos, bases de datos grandes y complejas, transacciones online continuas, telefonía IP, radio en vivo, almacenamiento seguro, etc.

La característica fundamental de un Servidor dedicado es la capacidad por parte del cliente de controlar todo lo que se instala en él. El cliente es el dueño, durante el periodo contratado, del servidor y por tanto puede apagarlo, encenderlo, reiniciarlo, instalar unos u otros programas, etc. todo ello remotamente, por supuesto.

La principal diferencia respecto a otro tipo de servidores es que los VDS cuentan con memoria de detección y corrección de errores, procesador de alto rendimiento, distribución de recursos virtualizados garantizando de esta forma un uptime (Estabilidad en la red) del 99.999% especificado en el SLA.